martes, 28 de junio de 2016

Sombras

Capítulo 5

Gar y Ezequiel estaban preparando la casa para recibir a sus nuevos amigos a la vez que intercambiaban datos. Intercambiaban la información que ambos habían recopilado y discutían posibles causas y teorías de lo que iban a encontrarse. Mientras Ezequiel terminaba de esconder sus identidades y preparar el salón su compañero estaba en la cocina preparando la comida. No era un gran cocinero pero sabía lo básico para sobrevivir con buen sabor. Hacía mucho tiempo que los muchachos no socializaban en una misión. Por lo general descubrían pronto a qué se enfrentaban y lo ponían solución. Debido a esto, el castaño no estaba entusiasmado en cogerle cariño al nuevo lugar pero parecía haber cambiado de opinión. Hacía tiempo que Gar no le veía tan entusiasmado y se preguntaba si estaba aburrido de la monotonía y esto era un soplo de aire fresco para él.
La tranquilidad de ese pequeño momento de aparente normalidad se vio interrumpido por un gran estruendo.
-Eso parece una explosión…-Murmuró, dejando de remover la cazuela dónde estaba cociendo la pasta.- ¡Ez!
Ezequiel apareció corriendo por la puerta  de la cocina.
-Lo sé, ¡vamos!
Dejaron todo lo que estaban haciendo, los platos a medio poner, la cazuela en el fuego apagado, el cajón, de donde cogieron con un par de transmisores y receptores, abiertos. Si lo ocurrido era parte de su caso,  lo captarían.
Pasaron corriendo entre los vecinos dejándolos atrás. Las calles empezaron a llenarse de gente que buscaba respuestas a aquella explosión. Las miradas se dirigían al cielo tiñéndose de negro. Cuanto más se acercaban al origen de la explosión el aire era más pesado. A empujones atravesaron el muro de gente agolpada alrededor del edificio causante de todo aquello. Escucharon algunos comentarios mientras cruzaban;  “los bomberos ya han sido avisados”, “tardarán en llegar”, “en momentos así se nota que no estamos tan cerca de la ciudad” .
-Gar…- Le llamó la atención su compañero, intentando recuperar el aliento.  Con un gesto le enseñó el receptor de actividad sobrenatural. Se hicieron una señal con la mirada y se adentraron en el edificio de tres pisos que resultó ser un centro de actividades de uso libre. La mayoría de las miradas se centraban en el último piso por el cual las salían las llamas por las ventanas. Parecía que el centro ya estaba desalojado. Según parpadeaban las luces de sus aparatos se acercaban dónde la señal era más intensa hasta que empezaron a pitar. Acababan de captar dos señales por lo que optaron por dividirse. Ez se quedó en el segundo piso y Gar continuó, una pequeña explosión le hizo retroceder cubriéndose la cara. Cuando le fue posible abrir los ojos de nuevo en el reflejo de las llamas sobre el humo vio una sombra. Pudo apreciar una melena larga ondeando a pesar de no existir brisa alguna.  Las lágrimas, causadas por el humo, le dificultaban la visión. Buscó algo que pudiera usar como arma en caso de verse obligado a enfrentarse a aquella silueta. Clavó la mirada en ella y esta señaló a una puerta bloqueada por una estantería de libros caída delante. Golpes seguidos de gritos golpearon la madera de la puerta antes de que aquella figura desapareciera.
-¡Gar!- Le llamó su compañero en la subida de la escalera. – Creo que…
-Ven ayúdame, hay alguien aquí.
Entre los dos movieron el mueble liberando del armario empotrado a una pareja de jóvenes.
El aire era irrespirable y decidieron salir de allí detrás de los adolescentes. Era demasiado peligroso continuar y sus aparatos habían dejado de captar señales. Las sirenas de los bomberos se acercaban. Fuera, entre el bullicio, el humo y los agentes intentando poner orden consiguieron escabullirse entre los vecinos sin llamar la atención. De refilón Gar vio a una chica de cabello largo y negro entre la multitud.



-¿A qué ha venido lo de hoy?
-Tranquila, al final no ha habido víctimas ¿no? Hemos fallado.
- No entraba en nuestros planes conseguirlo. ¿Por qué lo has hecho?
-Quería ponerles a prueba. Son rápidos. El moreno casi me ve, tiene buena intuición.
-¿Y?
-Y también quería divertirme probando algo diferente.
-Típico de ti- sonrió.



No hay comentarios:

Publicar un comentario