martes, 5 de julio de 2016

Sombras

Capítulo 6

La comida fue sustituida por una barbacoa por la tarde noche. Después de escribir en un informe los datos obtenidos volvieron a guardar las pruebas de su verdadera vida. Ezequiel no tenía la costumbre de contenerse al hacer la compra y tenían todo lo necesario para la merienda cena. El sol no se había puesta cuando llamaron a la puerta. Al abrir Gar se encontró al sonriente Leo y a una chica detrás de él.
-Hola,- se apartó a un lado- Ella es Dana, mi amiga.
-Encantada.- Apoyó una mano en el hombro del sorprendido joven y besó sus mejillas a modo de saludo. Su larga melena morena rozó sus mejillas.
 -Igualmente,- tragó saliva- Yo soy Gar. Pasad no os quedéis en la puerta. E z está preparando las ascuas para la carne.
El corazón de Gar latía extrañamente rápido y su mente parecía querer avisarle de algo. Tenía la sensación de tener un recuerdo golpeando en su memoria y que no encontraba la manera de materializarse.  Su compañero mostró una sonrisa de oreja a oreja al ver aparecer por el patio a Leo a quien saludó con un sorprendente abrazo y después el saludo de rigor a su acompañante.
Mientras la carne se hacía en la parrilla prepararon la mesa y la sangría que acompañaría la cena. Después de las presentaciones charlaron amistosamente.
-¿Desde cuándo sois amigos?- Preguntó Ezequiel, llevándose el vaso de plástico a la boca.
-Desde que Leo se mudó aquí. Hace dos años.
-Es verdad. Fue increíble conocerla. Estaba en la biblioteca como un ratoncillo más pero leyendo comics. Me resultó tan gracioso que me eché a reír. No sé exactamente por qué me hacía gracia. Ella levantó la vista y vio como me echaban de allí- Tiró de la mejilla de su amiga.
-¡Ah! Te vi en el incendio de esta mañana.- Despertó Gar de su ausencia disimulada, descubriéndola ante todos.
El silencio era roto por el sonido de la grasa caer sobre las ascuas.
-Ya me encargo yo de sacarlas.-Se levantó Leo.
-¿Estabas entre el público?-Dana se apoyó sobre sus brazos, inclinándose sobre la mesa para mirar de cerca a Gar. Se apartó la melena de la cara mostrando las pecas de su rostro.
-Sí, fugazmente. Pasamos por allí- El entusiasmo por descubrir el origen de sus emociones casi delata algo más. – Creo que te vi de refilón.
-Posiblemente. Estuve entre la gente hasta que los cuerpos de seguridad nos exigieron abandonar el lugar.
Ezequiel abandonó la mesa, uniéndose a Leo. Algo le escamaba. No terminaba de sentirse cómodo.
-Quizás un presentimiento…-Murmuró.
-¿Qué?
-Nada nada, hablaba sólo. Me alegro de que vinieras. Me siento cómo contigo Leo y eso que en realidad nos acabamos de conocer.
-Podemos conocernos más.- Le guió un ojo.- Voy a ir llevando esto a la mesa. Pon la segunda tanda de carne en la parrilla.
Ezequiel solo pudo asentir y llevarse una mano al pecho. Su corazón estaba acelerado.

Cuando los jóvenes quisieron darse cuenta de la hora ya pasaban las tres de la noche. Se despidieron con las mejillas ruborizadas a causa de la sangría. Dana y Gar estuvieron hablando toda la noche y por otro lado Leo y Ezequiel. En ocasiones sus conversaciones de cruzaban.
-Mañana he quedado con Dana. ¿Quieres venirte?
-Gracias Gar pero paso. No sé qué es pero no me mola mucho.
-Si casi no has hablado con ella.
-Me voy a dormir, tengo el vino en la cabeza.-Bostezó y cerró la puerta de su cuarto.
Gar se encogió de hombros e hizo lo mismo.

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