martes, 19 de julio de 2016

Sombras

Capítulo 8


“No me fio de ella” Pensó Ezequiel mirando desde lejos a su compañero y viendo llegar a Dana. Gar le avisó de lo sucedido para que se encargara él de investigarlo pero cuando quiso llegar la ambulancia ya se había llevado a la mujer. No llegaron a acercarse para hablar, solo intercambiaron miradas y algún mensaje de texto.

-Hola Ez.- De nuevo un saludo que ya conocía a su espalda.

-Leo, no esperaba verte por aquí.

-Siempre nos encontramos, será el destino. –Sonrió, provocando en el castaño un ritmo cardíaco mayor.- ¿Esos no son Dana y Gar? – Se dispuso a llamarles de un grito pero Ez le taponó la boca con su mano. El contacto de sus labios sobre su piel lo estremeció y le soltó rápido pero con disimulo.
-Parece una cita. Seamos considerados además, - le señaló con la mirada el grupo de gente que aún quedaba hablando en el lugar de los hechos,- no es momento de dar un grito.

-¿Qué es lo que ha pasado? Escuché las sirenas y vi pasar a una ambulancia. Tuve curiosidad y vine a ver como buen cotilla.

-Parece que una mujer se desmayó. – “No es mentira” pensó.

-Esperemos que solo sea un susto.-Dio una palmada en la espalda de Ez- Parece que la pareja ya se ha ido. Deberíamos hacer lo mismo. Os conté cosas del pueblo pero no os lo enseñé. Vamos a tener una cita también.- Sentenció en tono burlón.

Ezequiel se rió y le siguió.



Gar y Dana estaban sentado en un banco, de los muchos que había a lo largo de la calle asfaltada con adoquines piedra, y bebían los refrescos que habían comprado en un kiosco.
-Me gusta esta calle. Por aquí casi no pasan coches o lo hacen muy lento. No solo es una calle peatonal sino que los amortiguadores de los coches se resienten y los conductores evitan pasar por aquí.

-¿Fue importante en el pasado?

-Creo que sí, que era el camino que recorrían los sacerdotes oscuros con las victimas que iban a ser sacrificadas en las tierras que hay al final…-Dana rompió a reír.-Perdona, es una broma. Iba a intentar a asustarte un poco pero parece que ya lo he conseguido. Vaya cara tienes.- Intentó coger aire.- Lo siento. ¿Te asustan este tipo de cosas?

-No, para nada.- Gar intentó recomponerse de la decepción. Cualquier información era útil y por un momento creyó que estaba consiguiendo algo.- No me esperaba este tipo de bromas de ti. Me las espero de Ez.

-Mmm.- Dana clavó una mirada seria en él-  ¿Y qué esperas de mí?

-Quiero decir, no te puedes fiar de la imagen de la gente. Cada uno interpreta lo que ve a su manera y no tiene que ser real. Fue mi error. No sé qué estoy diciendo ¿entiendes algo de lo que quiero decir? Porque yo no.- Tomó la lata avergonzado y bebió esperando que la chica siguiera hablando pero su silencio le incomodó aún más.

-¿Estás decepcionado?- Preguntó apartando la mirada de él.

-No. Sorprendido más bien. Me interesa la historia de este lugar y creí que iba a conocer algo nuevo.

-En realidad este pueblo no tiene mucha historia. Algún evento importante porque pasó por aquí no sé qué Conde o cosas así pero nada más. Un pueblo más del pasado. Con sus riñas vecinales pero nada destacable. Apenas aparece en los libros de información. O aparecía. Cuando creció y se construyó la parte nueva empezó a ser más conocido pero no por su encanto tradicional. Esta parte del pueblo se ha quedado olvidada. Hay como una separación. Los nuevos empadronados se las dan un poco de “clase alta”- matizó con los dedos- y cree que los que llevamos aquí toda la vida somos un poco paletos…-Se giró de nuevo a mirarle cuando notó los dedos del joven en su cabeza.

-Un bicho. - Se apresuró en contestar. Su mano se movió sola mientras escuchaba la voz de la joven. “¿Qué estoy haciendo?”

-Gracias. Y bien ¿qué escondéis Ezequiel y tú?

-¿Qué te hace pensar que escondemos algo? -Gar tenía experiencia en disimular ante preguntas que no se esperaba pero jamás una tan directa como aquella. Le preocupó haberse delatado.

-Interesante. Por lo general la gente contesta con un nada. Tú me has esquivado con otra pregunta.- “Y juego con ventaja. “Pensó.

-La verdad es que estamos intrigados. Hemos oído que muere mucha gente.-“Esto no significa nada, cualquiera podría preguntar. Necesitamos información”

-Es algo normal en un pueblo. La gente mayor muere.

-¿Y los jóvenes?

-Accidentes.

-¿No son muchas?

-¿Lo estáis investigando?

-No.- Gar rió. Se estaba dejando llevar.- Curiosidad.

Dana señaló hacia el final de la calle.

-No es mentira que al final de esta calle hay un camino que lleva a una especie de nave. Nadie sabe a quién pertenece.

Gar se anotó en la memoria ir a investigarlo con Ez.

-Me recuerdas a Ez.- Comentó, intentando cambiar un poco de tema y recuperar el control.

-Antes también lo has mencionado.

- Sí, pero ahora que lo digo en voz alta se confirma. Me siento capaz de hablaros de cualquier cosa. Con él lo entiendo, somos como hermanos desde hace tiempo pero a ti te acabo de conocer.- Clavó la mirada en ella.- Y eres más intuitiva de lo que pareces.

-¿De nuevo la imagen que doy?

-Sabes perfectamente lo que estás preguntando y haces bromas inesperadas. Quizás no seas tan mezquina como puede resultar Ez a veces con sus juegos.- “Y además… Tengo esta sensación extraña cuando te veo…”

Dana se sintió inquieta. Deseó apartar la mirada de sus ojos pero se obligó a no hacerlo. Estaba segura de que no lo decía por su secreto pero había visto un poco de ella y eso era nuevo. Solo le había sucedido con otro más.

-¿Te gusto?- Preguntó nerviosa pero con intención de desequilibrar a Gar.

-¿Qué?

-Nos acabamos de conocer pero si mi forma de ser te gusta podemos ser amigos.

-Claro.- “Cada pregunta es… Inesperada. ¿Será esto a lo que se refería Ez?”.

-Leo y yo no tenemos muchos amigos. Tampoco nos hacen falta pero parece divertido tener barbacoas como las de anoche. Espero tener ocasión de hablar más con Ezequiel.

-¿Por qué?- Se inquietó al escucharse así mismo en un tono molesto.

-Casi no hablé con él y parece llevarse bien con Leo.

-¿Hay algo entre Leo y tú?-“¿De nuevo este tono?”

-No. -Dana se levantó y tiró la lata vacía en una papelera que tenían cerca.- Vamos, seguiré enseñándote el pueblo.




Ezequiel estaba frente al ordenador comprobando la poca información que tenían. Durante todo el día había estado en compañía de Leo. El pueblo era más grande de lo esperando. Las zonas de ocio eran buenas y lo habían comprobado entrando en varias. Una caña por aquí, una tapa por allá. Un futbolín con otra caña…

-Sí, las citas deben ser así…-Murmuró.

-No era una cita. Sólo porque venga a estas horas no significa que fuera una cita ¿por qué te interesa?
El tono molesto y la presencia de su compañero le asustaron lo suficiente para golpear el vaso de agua que tenía al lado y derramar su contenido sobre los papeles.

-¡Joder Gar! ¿Cuánto tiempo llevas ahí? Saluda como Dios manda. Joder…- Sacó clínex de un cajón del escritorio y comenzó a limpiar.El joven se acercó a ayudarle.

-Hay un par de sitios que debemos ir a investigar. No hay motivos que indiquen que tengan algo que ver con lo que está sucediendo pero no perdemos nada por intentarlo.

-¿Estás bien? Pareces molesto y que yo sepa no te he hecho nada aún.

-Perdona.- Resopló y se frotó la sien- No sé qué me pasa. Tengo la cabeza en otro sitio. Ni yo mismo me entiendo.

-Dame los nombres de esos lugares y vete a dormir.- Miró a su compañero preocupado mientras este se los apuntaba en un folio con un dibujo.



Ezequiel comprobó los datos que Gar le había dado y buscó el camino que debía seguir para llegar a ellos. Aprovechando que estaba dormido salió de casa vestido de negro y una mochila con las cosas que podría necesitar en la investigación. En el primero lugar no vio ni sintió  nada extraño. Caminó por la calle de adoquines en dirección al objetivo número dos. A esas horas de la noche no había nadie. Cuando más se acercaba al final más oscuro era el entorno. Antes de darse cuenta ya estaba pisando la arenilla del camino y solo la luna llena iluminaba la senda. Al llegar a la nave escuchó ruido en el interior y la puerta abriéndose. Se camufló entre la sombra de la pared y la noche. Dana salió de allí.
“Lo sabía.”

No hay comentarios:

Publicar un comentario