martes, 11 de octubre de 2016

Leyendas: Inicio

Hoy en día la gente ya no tiene miedo de las fantasma. Las leyendas urbanas han sido eclipsadas por los miedos sociales, las noticias, las guerras lejanas (cuando les salpican), los estereotipos y un millón de cosas más lejanas a lo sobrenatural. Los niños ya no se reúnen en corrillos bajo las estrellas de verano para contarse las nuevas historias de terror. No, ahora se reúnen allí donde pillan wiffi y no se miran a la cara. En realidad no importa mucho. Que ya no se trasmitan de boca en boca o sean objeto de broma no borra su existencia. Las leyendas siguen aquí, todas y cada una de ellas. Si, sufren modificaciones y son cuestionadas pero aquí están. Estos mitos tienen base real y siguen siendo causas de muertes actuales. Casos resueltos en falso o sin resolver, desapariciones, cambios bruscos y repentinos en personas junto con un largo etcétera. Si volvieran a creer, si no se volviera la espalda a la puerta de lo esotérico, el mundo tendría una visión más grande. Quizás piensen que viviendo así es vivir con menos miedo y si, puede ser verdad. Pero también es cierto que no lo ha hecho menos peligroso. Ahora la sociedad vive desprotegida de las amenazas ignoradas.

Bien, ya aclarado este asunto, o mejor dicho, dejando de lado un posible debate sobre lo expuesto, me declaro narrador de leyendas. Porque ¿cómo si no se llegan a trasmitir los hechos en los casos sin supervivientes? Siempre ha existido alguien conectado a otros mundos, esferas, llamémoslo X. No importa la cultura, raza, religión ni fecha. Otro punto aclarado y del que elijo ignorar las opiniones en contra de ello.


Demos paso a las historias. Recuperemos el miedo de saber lo que puede pasar si no miramos atrás cuando en la oscuridad notamos ese algo que no nos gusta nada.

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