martes, 11 de abril de 2017

Compañeros en la sombra

Capítulo 9

Ian

Unax había volado hasta su casa, cosa que no sorprendió a Ian cuando le sacó del Hotel. No disfrutó del viaje. A veces se había preguntado cómo sería ver la ciudad desde las alturas, o volar en la noche. Ese no fue un buen momento para descubrirlo. No cuando acababan de atacar lo que fue su hogar de la infancia, llenándose de confusión y traiciones.

A parte del ataque, sabía que había pasado algo más entre Lilith y su compañero. En los ojos ceniza del moreno encontró la misma mirada con la que había sido observado durante su vida en el Hotel. No cargaba con la misma intensidad, ni rabia, ni lo que fuera que pensaran pero, todos ellos, tanto aquellos que durante su crecimiento le odiaban y le separaban en las peleas que acababa metido como aquellos que tenían un gran apego a Lilith y trataban de defenderle de alguna manera, cargaban con ese algo en sus expresiones.

Entraron en la casa por la azotea y con la misma educación de siempre, el moreno le indicó que se sintiera como en casa. Ian se limitó a asentir y actuar como tal, agenciándose la habitación donde ya había pasado una noche. Se encerró en el baño antes de meterse en la ducha. Bajo el agua, se limitó a ver irse a la suciedad por el desagüe mientras arañaba sin éxito los azulejos. Quería ahogar la angustia que le golpeaba el pecho deseando liberarse en un grito. 

Al salir se encontró con que Unax le había dejado ropa sobre la cama, se vistió y comprobó que el moreno usaba una talla más que él, obligándole a recogerse un poco los puños de las mangas y los bajos de los pantalones. Inspiró profundamente antes de salir de la habitación y hacer frente a la realidad.

Su compañero se encontraba sentado en el sofá con la cabeza echada hacia atrás en el respaldo. Se reincorporó en cuanto escuchó salir al rubio.

-¿Cómo te encuentras?- Le preguntó, poniéndose en pie pero manteniendo las distancias.

Ian se abrazó a sí mismo y se acercó al escritorio con espejo donde se sentó la primera vez que estuvo allí. A través del cristal y escondiendo la cara bajo sus rizos, observó al moreno.

-Lilith me informará en cuanto sea posible, no tienes de qué preocuparte.

El rubio siguió sin decir nada. Temía que al abrir la boca saliera la rabia que estaba acumulando en su interior.  Nunca antes se había enfadado tanto porque le miraran así, ni había sentido enfado hacia Lilith por ello. Preferiría ser uno más de sus trabajadores a sentir que no valía nada para nadie por ser él mismo, solo él. Distraído en sus propios pensamientos no se dio cuenta de que el moreno se había acercado hasta él. El moreno le agarró con gentileza por el brazo y le giró para que se quedara de frente.

-¿Qué es lo que pasa, Ian? Pareces herido.

-Son rasguños leves.

-No me refiero a eso. Pareces herido emocionalmente.

El rubio se sorprendió ante aquella afirmación. Siempre se había sentido molesto, con una sensación extraña y en ese momento, alguien que conocía desde hacía poco tiempo, había dado en el clavo, abriéndole una puerta en su interior que aclaraba las sensaciones que cargaba. Le empujó para alejarle de él y por fin, le devolvió la mirada.

-¿Y qué?

-¿Ha sido por el ataque mental?

-¿Cómo lo sabes?

-Lo sentí. Me conecté a ti en ese momento.

El rubio frunció el ceño.

-¿Lo sabe Lilith? – Antes de esperar respuesta Ian dejó de contenerse del todo- Seguramente ¿verdad? Seguro que os lo contáis todo. ¿Qué ha pasado en el hotel para que me mires igual que todos? -“Te pillé. Ya no soy tu compañero ¿verdad? Ahora soy el “interés de Lilith”. Te he perdido.” Pensó el rubio mientras un dolor punzante se le clavaba en la garganta al ver la cara se sorpresa de su compañero.

-Ian…

-No disimules. En realidad no me importa,- mintió,- no es nada nuevo.

-Ian…

El rubio enmudeció dibujando en su rostro una expresión de dolor mezclada con terror. Pudo ver la confusión en su compañero antes de cerrar los ojos con fuerza. Sintió como Unax le sujetó antes de caer de rodillas, amortiguando la caída mientras se agachaba frente a él. Le parecía escuchar que decía algo pero solo conseguía oír un murmullo de fondo como si le hablara desde el exterior de una piscina y él estuviera sumergido en agua. Tenía La cabeza llena de zumbido insoportable que apenas le dejaba abrir los ojos. Su respiración comenzó a fallar. Se aferró al jersey del moreno mientras este palpaba su cara con los dedos. Se sentía agradecido de sentir el tacto de Unax en medio de esa agonía.

De pronto, silencio y oscuridad. No quiso abrir los ojos por miedo a que fuera una falsa ilusión, se centró en el contacto de las yemas de su compañero sobre su piel. Unas pequeñas cosquillas trazando caminos por sus mejillas, esquivando acercarse a los labios y subiendo por la sien una y otra vez.

-¿Quién eres?- Ian contuvo la respiración al reconocer la voz en su interior como la que le habló durante el ataque en el Hotel.

-Sal de Ian  -  Unax habló autoritario dentro de la cabeza del rubio.

El desconocido rió.

-Sal de MI Ian.- Ordenó el moreno.

El rubio contuvo la respiración. Sentía que le clavaban uñas en el cerebro y trataban de tirar de él para arrancárselo. El dolor volvió a ser insoportable, su compañero presionaba los dedos en su sien y tras un breve momento que pareció horas llegó de nuevo el silencio.

-¿Estás bien?

-Ahora…sí… Gracias….Unax.- Rio aliviado, apoyando la frente en el pecho del moreno.

-En el Hotel, fue él ¿verdad? – Ian asintió – He de hablar con Lilith.

El joven se tensó, disimuló haber recuperado la compostura y se levantó, rechazando la ayuda que Unax le ofrecía. Por un momento, a pesar de ese ataque, había olvidado que su compañero ahora le trataría bien por Lilith.

-Necesito dormir, cuando hables con ella, despiérteme.

-Ian…

El rubio le dio la espalda. Caminó como si su autoestima no hubiera sido herida hasta su habitación provisional donde encontró refugio y aislamiento del exterior.

-Idiota.- Musitó para sí mismo antes de dejarse caer sobre la cama. 


2 comentarios:

  1. Me voy a apuntar esto como lectura pendiente para empezar la historia desde el capítulo 1 😍 A ver si el finde puedo empezarlo 😘

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    1. ¿En serio? Me da un poco de corte y miedo jejeje.
      Muchas gracias ^-^ Espero que te guste, o que no te aburra mucho xD

      -Shin-

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